domingo, 19 de agosto de 2007

QUEBRANTAMIENTO DEL ALMA


180 segundos de impotencia.
Una mano tendida me levanta
y veo la tristeza mas honda en su alma.
Tengo ganas de ser no yo y ser tú
para vivir y agrietar tu quebranto.
Tengo ganas del llanto en mi Perú
y mirar otra ves tus ojos callados.
La geografía desplaza mi alma
pero jamás hermanos mios,
jamás opacará mi amor.
Amor percibida por tus deseos
esos que siempre perdurarán.
Amor percibidos por tus anhelos
esos que nunca moriarán.
(en memoria de mis hermanos caidos en desgracia)

5 comentarios:

MAR dijo...

Que precioso poema has hecho, te felicito, desde Chile mi corazón está con tigo y con todos los hermanos y hermanas peruanas que han sufrido.
ABRAZO.
MAR

Pamela dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaa ricardo por que eres asi!
parece que leyeras mi mente pero escribes casi siempre lo que un dia quiero leer .

un beso y nos vemos como siempre.

Gonzalo Del Rosario dijo...

Oe Richi, te dije que yo no podía escribir nada . . . no sabía por qué, pero tío, leyéndote, supe que debía hacer.

gabriel revelo dijo...

ricardo, tus palabras cargadas de amor hacía tu Perú hacen mucho...

aliviarán a quienes la lean y sienten ese hueco en la desgracía, inspirarán a quienes deben traes crónicas y palabras al mundo para hacernos sentir mejor, y nos harán, al resto de las personas, solidarizarnos con una causa que a pesar de la distancia, sentimos muy nuestra.

saludos y admiraciones desde México

BELMAR dijo...



NICOLÁS VOLVÍO A INMISCUIRSE EN LA VIDA DE TODOS -INCLUYENDO FALLECIDOS- LLEGÓ JUNTO AL TORRENTE DESATADO POR RICCI Y SU TORMENTOSA INTERPRETACIÓN DE UN PAR DE CAPRICHOS DE PAGANINI... LA OSCURIDAD DE LA NOCHE LO TRAJO DE VUELTA A LA VIEJA CASONA Y AHORA LA CLARIDAD MATINAL DESATÓ SUS PASIONES Y LES DEJÓ EL DESAFÍO DE DESARROLLAR SU LEIT MOTIV DE PLACER VOYERISTA Y SANGRE DERRAMADA...

Desde www.nicolaspoetamaldito.blogspot.com/ & www.elgitanoardiente.blogspot.com/

«Las sábanas rezuman otras vidas y otros cuerpos mientras el amanecer trae nueva jornada de adicción y desvelo...»

BELMAR