lunes 5 de octubre de 2009
EL FANTASMA
viernes 18 de septiembre de 2009
ENCUENTRO (cortometraje)
miércoles 8 de julio de 2009
UN MICROACERTIJO COMERCIAL…

–Soy doctor, se decía, mientras auscultaba su mano.
Respuesta: (El Loco)
miércoles 29 de abril de 2009
PRESENTACIÓN DEL PRIMER LIBRO: “MICROACERTIJOS LITERARIOS” (HÍBRIDO) DE RICARDO CALDERÓN INCA.
Hace algunos años atrás me dedicaba a escribir poesía, pero alguien me dijo que escribiera y divagara en cuentos y relatos (Gonzalo Del Rosario), cosa que no me fue muy mal, ya que obtuve el primer galardón que me animó a seguir apostando por la literatura y su amplitud. El nombre de mi primer libro, Microacertijos Literarios, quizás no convenza a algunos pero de cierta manera trato de empalmar el universo de los microrelatos con el de los acertijos. La nomenclatura acuñada por mi persona es simple Micro = pequeña unidad de sumas y acertijo = aceptación o aseveración problemática de las cosas en la realidad. En resumen, defino mi libro como: la suma de pequeñas aceptaciones de la realidad (Híbrido). Hablar de la temática del libro resulta compleja, debido a que cada lector debe sacar sus conclusiones al respecto, porque bien puede ser leído por un niño y reírse a carcajadas o bien por un adulto y especular sobre ello, la intención en su plenitud es vacilarse, joder, y así mismo reflexionar y criticar sobre las pequeñas cosas que animan el mundo. Respecto al libro, Jorge Díaz Herrera manifiesta lo siguiente: veo o leo en él un aire alegre, juguetón, ansioso de innovar y crear nuevas maneras de hacer poesía. Leo y veo asimismo que si usted se detiene un poco más en leerlo, releerlo, previo distanciamiento de su libro, verá que puede ser la semilla o el detonante de una poesía más sólida. En fin, como bien se sabe, la poesía no nace de la noche a la mañana sino de la mañana a la mañana y de la noche a la noche.
jueves 30 de octubre de 2008
A TU VOZ QUE SE APAGA
Con este poema participo en el primer Concurso de Poesía de Heptagrama
viernes 18 de enero de 2008
RESERVACIONES OPORTUNAS
como una fruta en la melancolía…”
Antonio de Gamoneda.
Mirad la bóveda oscura
de sitios insospechados,
lleno de pasos helados
y acciones de mistura.
En el derrotero fugaz
de tu cúspide sideral,
columbro un ápice en la faz
de tu creciente celestial.
Y por limitar tu amor fiel
en la arenga de mi cuello
inmaduro - frenético.
Espero sólo en tu sueño
ausente, lo fatídico
de tu cuerpo ya resuelto.
viernes 4 de enero de 2008
SI TAN SÓLO OLVIDARAS. . .
domingo 16 de diciembre de 2007
LOS INQUILINOS DE PAPÁ

El minutero avanzaba grandemente y se acercaba la hora del momento final, no existía objeción alguna por cada integrante de la mesa, cada quien tenía que hacer lo que “comúnmente” se respetaba en la casa. Cuando todo estaba establecido, se esparcía en el lugar un soñoliento silencio que simplemente acogía a la familia y a cada inquilino presente, (aunque casi nunca se dejaban ver). Se apagaban las luces aproximadamente a las diez de la noche, debido a que el patriarca acostumbrada a repetir en cada noche, palabras con honda presura: “mañana tienes que estudiar, así que descansa temprano, yo por mientras me encargo de tu hermana.”
Efectivamente, todas las noches mi padre Ramón hacía descansar a Lucero, porque a parecer suyo tenía pesadillas y soñaba con los mostros debajo de la cama, por mi parte creo yo que eso son tonterías, ya tiene nueve años como para estar pensando en cosas de niñitas, debe aprender de mi, ya soy todo un hombre, he cumplido trece años. En la casa habitaba mi padre, mi hermana y yo, aunque por las noches hay ciertos señores y señoras que habitan el segundo piso, es el cuarto de mi madre. Había fallecido hace cinco años, yo aún siento su presencia, la recuerdo; me divertía con su mirada, me compraba helados, me sacaba a pasear fuera de casa, pero a veces enloquecía, me daba miedo, a Lucero la calateaba en medio de la sala y le echaba agua fría para que dejara de llorar, a mi me amarraba con alambres en las manos, según ella para aprender a comportarme y respetar a mi padre que llegaba arrastrándose a la casa durante las madrugadas, yo la entiendo muy bien, ella quería protegerme; lástima que después de esa noche no la volví a ver mas. Como dije, ya todo era totalmente silencio y además todos estaban acostados y creo que yo era el único que se mantenía despierto. Por momentos me entraba la curiosidad de saber quienes eran esos tipos y tipas que habitaban en lugar de mamá, naturalmente sentí una corazonada de que ellos hacían algo incorrecto, sin embargo, sólo era eso, nada mas que una simple intuición. Nada malo podría ocurrir arriba, mi padre puede ser grosero, borracho, usurero, pero no malo y deshonesto. Que yo recuerde, no nos pegaba: “Carajo no les he dicho par de mierdas que no jugaran alrededor de la mesa…quieren que les bañe con agua caliente mocosos mal paridos…”
Es muy bueno mi padre Ramón, no pretendía hacerle daño con mis cosas de adolescente, con las preguntas tan fueras de lugar, ¿Qué es el sexo?, ¿Qué significa las drogas?, ¿Qué es el sida?, ¿Puedo enamorarme de mi amigo Alonzo? Yo sólo quería saber quienes eran los inquilinos de la casa. Me levante despacito, despacito para que papá no se diera cuenta de que quería espiar a sus amigos “hijos de perras”, porque así los llamaba, hijos de perras, yo no entiendo que quiere decir con eso, de repente conoce a sus madres, deben ser malas madres, quien sabe; aunque hay momentos que observo entre sus labios una gran satisfacción y a la vez una cólera tan dura cuando lo grita fuertemente.
Me coloque mis pantuflas de conejo y camine lentamente hacia el segundo piso, escuchaba algunos quejidos, creo mas bien que eran gemidos, lo digo debido a que parecía una especie de alegría o algo así.
Cuando me dirigí hacia las gradas de la sala, mis manitas comenzaban a sudar frio, mis pelitos se ponían en punta; era delicioso, por ratos volteaba a ver si alguien seguía los pasos, desde que mamá murió tuve siempre esa sensación, de que alguien me estuviese observando a mis espaldas, sin embargo no había nadie y proseguí caminando hacia los cuartos.
Que cólera, como era de esperarse el cuarto de mamá se encontraba cerrado, no puedo ingresar así no mas, ahora no hay como saber que ocurre por dentro. Casualmente había un agujero debajo de la puerta, así que me asomé a ver. Los señores y las señoras estaban desnudos, seguro que así se acuestan para dormir el uno con el otro, yo a veces hago lo mismo, debe ser para darse abrigo, y es que hace un frio intenso. Eran las doce de la noche y seguían despiertos (¿acaso no tenían sueño?).
Deben ser buenos amigos entre ellos, él señor gordito le presta a su mujer mientras que el otro hace lo mismo y la va tomando de la cintura. Empiezan por hacer cosas extrañas, no puedo ver muy bien por este agujero, quizás si me dejaran entrar podría practicar con ellos y hasta acompañaría al gordito para ayudarle con su trabajo corporal, sí, el que esta encima de la señora, supongo que debe ser esposa del otro señor. Mientras ellas se mueven encima de ellos, los señores van sacando una bolsa negra pero blanca por dentro, realmente parecen ser limpios porque van rociando por todo el lugar talco, será acaso que pretenden dejar el cuarto como la casa de Diosito, deben estar preparando la llegada de mamá, por supuesto, ellos desean que mamá regrese por mi y por Lucero o al menos regrese a visitar a papá. En verdad que buenos son los inquilinos de la casa. Que extraño, de pronto comienzan a comer el polvo y no sólo es eso, sino que empiezan a meterlo por la nariz, hahaha… que inocente que soy, como va ser talco, eso se llama harina pero lo que no entiendo es por qué se lo meten a la nariz.
Pasaron más de cuarenta minutos y el niño aún seguía mirando las atrocidades que cometían los señores, los cuales se quedaron dormidos al igual que Danilo, salvo que éste despertó antes que ellos.
¿Qué sucedió?, ¿qué hago tirado en el suelo?, ah verdad, estaba observando como se divertían los amigos de papá, voy a ver que pasó con ellos. En definitiva los señores y señoras como los llamaba Danilo, habían quedado hecho trapo en medio del cuarto. Entonces aprovecharé y abriré la puerta para probar esa harina que aún sobra en la bolsa negra. Sabe raro, haber más, ¡¡¡agggg!!!, esta amargo, no se parece a la harina que utilizaba mamá para hacer los pasteles, de todos modos eso no importa ahorita, con tal de que vuelva mamá, todo esta permitido.
El jovencito bajó al primer piso tropezando con las cosas del cuarto, la pequeña dosis de cocaína le había hecho efecto tan rápido que no podía mantenerse de pie por largo rato y mucho menos observar con claridad los objetos.
Me siento muy extraño, no puedo caminar sin estar cayéndome a cada rato, será mejor que me vaya a mi cuarto antes que papá despierte, pero primero pasaré por el cuarto de mi hermanita Lucero a ver si ya se durmió. Danilo al entrar al cuarto de su hermana observó algo aún mas extraño que lo que había pasado con los inquilinos, observó a su padre sin ropa encima de la cama de Lucero, mientras ella, desnuda, lloraba en la esquina del cuarto sin consuelo. ¿Y mi hermana?, ¿donde está? Ahahahaha… acá estas hermanita, ¿por qué estas llorando?, ¿acaso mi padre te pegó?, no seas tonta él nunca te haría daño, mas bien vamos arriba, al segundo piso, los inquilinos han preparado un lugar especial para ti, hoy vas encontrarte con mamá, mañana seré yo y pasado papá, ah pero eso si, hazme un favor hermanita, no le digas que estuve despierto toda la noche, quizás se enoje conmigo.
martes 27 de noviembre de 2007
LUNA ESCARLATA

Ella se enredó importunamente en los pliegues de su vestido, sus lánguidas piernas rodaron y su rostro encontró enérgicamente las gradas.El inefable muchacho vio como su amada caía inexorablemente por los peldaños, veía segundo a segundo los golpes que laceraban el cuerpo que alguna vez fue suyo, hasta la caída rotunda. La joven cayó aplastada en un charco de sangre.-¡¡¡No mi amor nooooo…!!!- gritó desgarradamente.Corrió absorto tras ella, desorbitado, atónito, llegó hasta el cuerpo tieso y bello, pero nada podía hacerse. Apasionado como cuando vio la belleza por primera vez, decidió tomarla entre sus brazos, en su ser se apoderó las ganas de abrazarla y lo hizo, fue tanta la desesperación que la besó llena de sangre, se echó al borde de su cuerpo sagrado, rodeando sus pechos flácidos, aprisionándose contra ella. Luego incorporándose lentamente, camino hacia el balcón con las manos y el rostro tiritantes, lacrimoso él miró la luna, estaba más bella que nunca, y la noche se tiño de sangre púrpura nuevamente.
sábado 10 de noviembre de 2007
PERSISTENCIA EN LA PARTIDA

En lo mórbido de tus labios bebí
el pasado cruel, dulce y sombrío,
tantos astros ya callados y ocultos
por inquietos clímax en mis sentidos.
Quise amarte lentamente capulí
recorrer tu ilusión y tus señales,
pero hallé en el destino mil verdades
que sesgaron mi tozudo porvenir.
Ahora abatido por tu sin razón,
deseo hundirme en el canto soledad
deseo morirme con tu fiel mirar
y hoy decirte por fin mi amada, adiós.




